Gallinas de Mos

Caracterización Morfológica de la raza "GALIÑA DE MOS"

Caracteristicas generales

Plumaje brillante, abundante y compacto
Huevos de 50 gr. mínimo con cáscara de color marrón claro
Peso del gallo de 3,5 a 4 kg, gallina de 2,5 a 3 kg.
Diámetro de anillas del gallo 22 mm., gallina 20 mm.

Morfología del gallo




Cabeza, mas bien pequeña y bien conformada
Cara, roja, lisa y de textura fina
Barbas, rojas, pequeñas, de textura fina, lisas. con el borde inferior bien redondeado
Orejas, pequeñas, bien pegadas a la cara, lisas, de forma lanceolada y de color rojo
Pico, fuerte, vigoroso y bien curvado; en la mandíbula superior predomina el color pardo oscuro sobre cornea amarillenta, en la inferior pueden aparecer manchas pardo oscuro pero solo en la parte proximal
Ojos, grandes redondeados y de color naranja oscuro
Cuello, esbelto y robusto, mas bien largo, erguido, bien emplumado, con esclavina(plumas de cuello) abundante flotando sobre la espalda
Tronco, ancho, profundo, largo, ligeramente inclinado hacia la cola
Dorso, ancho y cayendo ligeramente hacia la cola poblado con caireles(plumas espalda) de mediana longitud
Pecho, ancho, profundo y prominente, de gran capacidad
Cola, de tamaño pequeño, las plumas caudales(fouces) son cortas sobrepasando ligeramente las plumas timoneras que son anchas y superpuestas. En ángulo de 45º sobre la horizontal
Abdomen, amplio
Alas, mas bien pequeñas bien plegadas y ceñidas al cuerpo
Patas, fuertes, robustas, visibles y de mediana longitud
Tarsos , fuertes, gruesos, de color amarillo, de largo mediano, sin plumas y con cuatro dedos fuertes y rectos

Morfología de la Gallina


En general como la del gallo, teniendo en cuenta las diferencias debidas al sexo. La cresta esta menos desarrollada, las barbas son mas pequeñas y también las orejas son mas pequeñas que en el gallo pero conservando la forma lanceolada, el pecho es saliente pero menos que en el gallo, y en general de formas mas redondeadas.


Coloracion del plumaje

Gallo
El conjunto del plumaje es de color leonado con matices rojo-caoba claro, la esclavina (plumas de cuello) y los caireles(plumas del gallo en la zona anterior a la cola) son de color mas claro que el resto del manto. Las plumas coberteras pequeñas de las alas y hombros son más oscuras. Las remeras primarias son negras, bordeadas de leonado. Las remeras secundarias son leonadas casi en su totalidad excepto en el centro que adquieren un color negro. Las coberteras de vuelo son negras en su fila inferior. La cola tiene las timoneras y las fouces negras con brillos verde metálico .El subplumón es de color leonado claro.

Gallina
El plumaje del cuerpo es leonado con esclavina de color leonado intenso, siendo negras las coberteras de vuelo en su fila inferior y las timoneras de cola, y en parte las remeras primarias. Subplumón leonado claro

Defectos graves

La menor señal de blanco en el conjunto de plumaje, plumas negras sobre el manto, plumas totalmente negras en el cuello, la mas insignificante pluma en los tarsos, pecho estrecho, cresta muy elevada, orejillas con blanco en mas de su cuarta parte.

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   La gallina de Mos es un ejemplo vivo de la recuperación de una vieja raza que el afán consumista desbancó para dar paso a otras razas quizás más comerciales.
   Hoy en día es una raza recuperada y fuera de la lista de razas en peligro de extinción, y eso ha sido gracias al trabajo de criadores que año tras año hemos ido seleccionando los descendientes de  aquellos escasos ejemplares que todavía se conservaban en las casas de nuestras abuelas en colaboración estrecha con la Asociación Avimos y la Xunta de Galicia.
   Esta raza es la que originariamente dio lugar al archiconocido “Capón de Villalba”,  es una raza de gallina semipesada que dependiendo del sistema de cría que se utilice puede llegar a alcanzar en el caso de los machos, los seis quilogramos de peso.
   Reúne además de esta particularidad el que las hembras son buenas ponedoras, llegando a puestas de doscientos huevos por temporada, y conservando las facultades de puesta entre cuatro o cinco años.

   Su cría es bien sencilla y económica, y no requiere de cuidados específicos, simplemente habremos de disponer de una pequeña parcela en la que poder dar libertad para que los animales se desarrollen en perfectas condiciones.
   Yo dispongo para ello de una parcela de aproximadamente mil metros cuadrados para treinta ejemplares.
   La alimentación se basa en productos lo mas naturales posible, disponen de pasto a su voluntad, además de una pequeña ración de pienso compuesto por maíz, trigo,  y otros cereales y un pequeño aporte vitamínico que hará que los animales adquieran las defensas necesarias para una buena salud.

   Actualmente dispongo de dos grupos de cría compuestos por quince hembras y un macho cada uno de ellos. Así evito la consanguinidad procurando recurrir a ella solo en la justa medida y exclusivamente con miras a la mejora de la raza.
   Se ha recorrido un largo camino desde que empezamos con la recuperación de la raza. Hemos pasado de ejemplares que en el mejor de los casos alcanzaban los 80 puntos  en los certámenes en los que los presentábamos a ejemplares como los que en la actualidad componen los planteles reproductores de los que dispongo, ejemplares que no bajan de los 89 puntos según el estándar reconocido, llegando incluso a alcanzar los 96 puntos como en el caso de uno de mis gallos que ha obtenido esa puntuación en el primer monográfico de la raza celebrado en la ciudad de Lugo en el año 2.007.
   El proceso de selección comienza con los reproductores, si bien es cierto que una vez conseguida la descendencia hay que descartar mas de un animal por diferentes causas, una de ellas es la herencia genética desfavorable, que por mucho que intentemos eliminar es tarea harto difícil.

   Son de gran ayuda  los certámenes que se celebran hoy en día a lo largo y ancho de nuestra geografía, incluso a nivel mundial se celebran anualmente concursos de avicultura que no hacen mas que promocionar esta bonita afición, al mismo tiempo que nos indican a los criadores el resultado del trabajo realizado en esa temporada de cría.
   De todas formas hay que seguir seleccionando y difundiendo la raza para conseguir una consolidación de la misma.
  Yo dispongo para ello de una sala de incubación en la que tengo alojadas dos incubadoras de 180 huevos cada una de ellas, con las que consigo una producción de unos 250 ejemplares al mes, muchos de los cuales son enviados a criadores y aficionados de toda España.
    Es un sistema de incubación de aire forzado con el que se obtienen unos excelentes resultados.
   Después de 18 días en esas incubadoras con una temperatura de 37,8 grados, y un porcentaje de humedad de 45 %,  son trasladados los huevos a la nacedora, descartando los huevos no fecundados tras observarlos  a través  de un mira-huevos, ahí permanecerán por un periodo de tres días  con una temperatura de 36,8 grados  y un 65 % de humedad,  necesaria para una fácil eclosión.
   Una vez nacidos los pollitos son trasladados a una jaula de cría en la que disponen del calor necesario para su desarrollo,  para eso utilizo unas bombillas especiales de calor. Después de unos doce o catorce días ya no necesitan el aporte complementario de calor y es cuestión de una correcta alimentación el que se desarrollen en plenas facultades.
   En esas jaulas permanecen alojados hasta que llegan a la edad de dos meses y medio, a partir de ahí ya se desenvuelven perfectamente en libertad y pasan a un gallinero desde el que todos los días les doy acceso al exterior.
   La experiencia nos dice que la forma mas apropiada para el buen desarrollo de los animales ha de realizarse en jaulas en las que no tengan acceso a sus excrementos y permanezcan siempre con una ventilación adecuada. Eso evitará que desarrollen multitud de enfermedades, entre ellas la peligrosa coccidiosis que ralentiza el desarrollo del animal llegando a producir la muerte en cuestión de días.

   Al llegar a la edad de cinco meses son revisados por un veterinario especialista, el cual, y dependiendo de si se ciñen o no al estándar establecido, certificará que esos animales son aptos o no aptos  para utilizar como reproductores.
   Todavía han de pasar unos meses mas  para que finalicen su correcto desarrollo, a partir de los siete u ocho meses de edad es cuando empezará para ellos el proceso de reproducción